Oct 05 2009

¿Puede un periódico presentar una información sin constatar todas las partes?

Published by at 14:28 under Cocina

En el articulo publicado por el diario La Verdad de Murcia, el día 15 de septiembre.
Bajo la sección de la Vitrina, y sin firma alguna, hay una serie de afirmaciones que son mentira.
Y puedo decir que son mentira porque hablan de cosas que dicen que yo he dicho, y de cosas que yo he hablado con ellos, o cosas en las que he participado y que no se han producido tal como intentan describir que sucedieran.

En ningún momento, el diario La verdad de Murcia se ha puesto en contacto conmigo, identificándose como tal diario, o como tal periodista.

Es cierto que una tal “Fuensanta” llamó la noche del lunes 14 al restaurante Traperia30 para hablar con Marta Romero, pero, que al estar trabajando, le dije a la señorita, no se podía poner. Al preguntarme la señorita “Fuensanta” si yo era su marido” le contesté que sí, y me dijo que qué había pasado. Dándole una versión muy sucinta de los hechos, pero que en ningún momento dijo que si esas palabras podían ser utilizadas, ni que esas palabras, si eran utilizadas, serían para el periódico La Verdad.

Cita ese artículo “el jurado al parecer se inclinaba inicialmente por otra”, al referirse a las recetas finalista. Absolutamente falso, ya que de las tres recetas finalistas, en las dos ocasiones que se realizaron las votaciones de 5 miembros del jurado, resultaron empatadas dos recetas, pese, como detectó un miembro del jurado, a que la suma estaba mal hecha y debería tener dos votos más la receta de Marta Romero.

Tras una segunda votación, en la que ya se había desechado la tercera receta en discordia al considerar que sus costes excedían unas de las cláusulas del concurso, volvió a ganar, con 8 votos, frente a 7, la receta de Marta Romero. Añadiéndose a los votos los 2,5 dados por el directos del CCT para la receta ganadora, y 1,5 para la receta que quedó finalista. Por lo que en ningún momento el jurado se había inclinado hacia otra receta que no fuera la ganadora.

El señor José Marcos exhibió en un momento una receta diciendo que era de su hijo. Y en todas las votaciones participó y dio sus votos mayoritarios a esa receta. Jamás se abstuvo, al igual que todos los miembros del jurado. Y esa receta nunca “fue excluida” como cuenta este artículo.

Las dos recetas finalistas pertenecen, como se ha sabido a posterior, a familiares directos de miembros del jurado, es cierto. Pero hay una importante diferencia.
Mientras que José Marcos sí sabía que iba a ser jurado de este concurso desde fechas anteriores a la publicación de las bases, e incluso a mitad de las decisiones dijo que iba a llamar a su hijo para que enviara una foto de la receta, para que el jurada la viera ya terminada, cosa que inmediatamente todos los miembros del jurado denegaron la propuesta. La invitación que se me formalizó el día 11, y la no información de que Marta Romero había participado, deberían, supuestamente, darme un voto de confianza a la hora de formar parte de un jurado que eligió libremente y defendiendo unos criterios preestablecidos la receta que ganó ese concurso.
En una entrevista, relacionada con el tema, al director del CCT, señor Jesús Galindo, este dice “hablé con Antonio Gras el lunes por la noche”. Cosa absolutamente falsa.
La llamada que se me realizó fue de un miembro del jurado, el señor Juan Lax, quien me preguntó si era cierto que mi chica había participado, “pues Galindo me ha llamado y está nervioso”. Le dije que sí, que era ella, pero que ni yo lo sabía, incluso durante las decisiones del jurado, en la mañana, uno de los miembros, el cocinero del CCT, dijo que le parecía conocer de quien era esa receta, y que creía que era una alumna suya. Y ya Marta Romero había comentado en la tarde a una periodista que su decisión de presentarse a este concurso había sido un asunto personal y que nunca me había comunicado.

Por todos estos motivos me parece que hay cierto deseo de dar una serie de informaciones que no se ajustan a la realidad.

Hay que constatar, según me parece que dicta una de las bases del periodismo limpio, todas las partes para dar la información.

En este caso, está claro, no ha sido así.

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